Misiones: The Story of Rural Workers in Argentina
Misiones, Argentina.
 

The yerba is a symbol of Argentina; it’s the basic staple used for the “mate”, the national drink. But that symbol is built on a foundation of suffering and hardship. Yerba mate workers, in Northern Argentina in Misiones, live in conditions of poverty and exploitation. This story features families from Cuatro Bocas, a small township of Montecarlo’s city that counts 84 houses and 92 families.

 

The yerba is a demanding a crop. In Misiones, where 90% of the Argentine production comes from, there are 24,000 yerba workers, many of which work in precarious conditions. 67% of the workers are not registered. The consumption of the yerba in the country increased; and even exports are booming (In 2018 the production was of 809 million kg of green leaf, 119 million kg more than in 2017), but the tareferos -yerba mate workers - continue to work in the same conditions. The working families have to endure low salaries; illegal employment; precarious living conditions; lack of access to basic services; child labor; lack of medical care; risk of to accidents and continuous health problems due to poisoning by pesticides. Although the companies have to update the price that workers are paid per bag of yerba; they find ways to shirk their obligations. In most cases, workers can’t seek redress of the breach of contract.

Misiones: la historia de los trabajadores rurales en Argentina

Misiones, Argentina.

 

La yerba es un símbolo de Argentina; Es el alimento básico utilizado para el "mate", la bebida nacional. Pero ese símbolo está construido sobre una base de sufrimiento y privación. Los trabajadores de Yerba Mate, en el norte de Argentina en Misiones, viven en condiciones de pobreza y explotación. Esta historia presenta familias de Cuatro Bocas, un pequeño pueblo de la ciudad de Montecarlo que cuenta con 84 casas y 92 familias.

 

La yerba es una cosecha exigente. En Misiones, de donde proviene el 90% de la producción argentina, hay 24,000 trabajadores de yerba, muchos de los cuales trabajan en condiciones precarias. El 67% de los trabajadores no están registrados. El consumo de la yerba en el país aumentó; e incluso las exportaciones están en auge (en 2018 la producción fue de 809 millones de kg de hoja verde, 119 millones de kg más que en 2017), pero los tareferos -trabajadores de yerba mate - continúan trabajando en las mismas condiciones. Las familias trabajadoras tienen que soportar salarios bajos; empleo ilegal; condiciones de vida precarias; falta de acceso a servicios básicos; trabajo infantil; falta de atención médica; riesgo de accidentes y problemas de salud continuos debido al envenenamiento por pesticidas. Aunque las empresas tienen que actualizar el precio que pagan los trabajadores por bolsa de yerba; encuentran formas de eludir sus obligaciones. En la mayoría de los casos, los trabajadores no pueden buscar reparación por incumplimiento de contrato.

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